La reconstrucción de un muro de contención implicó estabilizar el terreno, mejorar el drenaje y, aumentar la cimentación para evitar fallas futuras. Fué crucial excavar detrás del muro viejo, asegurar una base firme y nivelada, colocar grava para drenaje y utilizar geomallas o refuerzos estructurales puesto que el terreno es inclinado, garantizando que el muro sea seguro